Norbey teje para que la tradición viva

20 junio, 2018
Publicado por
Expoartesano

 

  • Manualidades, collares, pecheras, sonajeros de semillas y tallas en madera son símbolo de una comunidad que preserva sus costumbres.

En la comunidad indígena Embera Chamí, de Florencia, Caquetá, el territorio es sagrado y bajo esa premisa tejen su historia.

Sus integrantes vivieron un doloroso proceso de reasentamiento por cuenta de la violencia que los hizo desplazarse, pero a pesar de las vicisitudes han seguido tejiendo los hilos de su historia para preservar sus tradiciones.

Uno de los artesanos que lo hace es Norbey Dovigama Auchama, quien en su taller, Jaiduma, teje manualidades, collares, pecheras, sonajeros de semillas y tallas en madera que son símbolo del resguardo.

Dovigama heredó el oficio de sus padres y desde entonces mantiene viva una tradición que refleja la esencia de su territorio, ese que se caracteriza por su carácter sagrado, sus plantas y medicinas que son fuente de inspiración.

Las creaciones de artesanos como Norbey le sirven a la comunidad Embera no solo para mantener viva su esencia, sino también para garantizar la seguridad alimentaria y el sostenimiento de las familias.

Por eso hoy Norbey se preocupa no sólo por poner su alma en sus creaciones, sino también por enseñarle a las nuevas generaciones la importancia de su oficio y el lugar que ocupa en su comunidad.

Está convencido de que es un legado que debe trascender y de ahí el énfasis que hace en preservar la memoria, honrar el pasado e inmortalizar su cultura por medio de las artesanías.

Norbey tiene un ritmo de voz lento, con pausas, que transmite paz. Esa que alcanza y contagia en su labor como artesano. “Nosotros fortalecemos nuestros valores a través del arte y eso es lo que enseñamos a nuestros niños, para que en el futuro conserven nuestra identidad”, dijo.

Para él el arte ha sido la trinchera que ha protegido a su comunidad de la guerra y sus consecuencias. Conoce más sobre su historia en sus propias palabras: