Madres y artesanas: dos oficios con historia

13 mayo, 2019
Publicado por
Expoartesano

Tres madres, tres historias alrededor de un oficio que se transmite de generación en generación.

Ser madre no es una palabra que se pueda describir fácilmente. Tal vez hay algo en lo que muchas coinciden y es en el amor hacia los hijos, pero quedarse solo en eso sería muy corto para definirla.

En muchas culturas indígenas la madre es el centro de todo, el origen de la vida. Se le asocia con la tierra y la naturaleza que provee el sustento y el hogar. Ellas juegan un papel fundamental al transmitir y salvaguardar los conocimientos ancestrales en materias tan amplias como la medicina, la educación, la astronomía y la gastronomía, entre otras.

La artesanía es algo que podría decirse que gran parte de los artesanos heredó de sus madres. Mientras muchos de los hombres cultivan y trabajan la tierra, ellas desde el hogar producen con sus manos todo tipo de artesanías. Es por esto que en su mes queremos reconocerlas y compartir las historias de tres mujeres y madres que con sus artesanías proveen a sus familias y mantienen viva la herencia de sus ancestros.

Un oficio matrilineal

Luz Germania Almendra viene del Cauca. Hace todo tipo de artesanías tejidas con lana de ovejo: bolsos, cartucheras, tapetes y ruanas. Desde hace 26 años se dedica a las artesanías junto a un grupo de mujeres.

“A mí el oficio me viene desde mi madre. Desde los 13 años ella me enseñó a tejer. Lo primero que recuerdo que me mostró fue cómo hacer las mochilas pequeñas a mano y ya luego cómo hacerlo en telares”, cuenta Luz Germania acerca de su madre, Dominga, que ya tiene 64 años y continúa tejiendo.

Ella continúa con la transmisión del conocimiento a la siguiente generación. Tiene cuatro hijos a los que les ha enseñado a tejer tal y, como su madre lo hizo con ella, no sólo con el saber artesanal, sino también manteniendo viva la lengua nativa de su comunidad.

Una madre que apoya a sus hijos con las artesanías

Lo que muchas madres quieren para sus hijos es que puedan tener las oportunidades que ellas no tuvieron y que tengan una mejor vida. Géminis Sergia Audivet Camacho viene desde Quibdó, Chocó. Desde hace 43 años es artesana y con este oficio ha logrado el sustento y los recursos para que sus cuatro hijos estudien.

A partir de la damagua, corteza de un árbol, y cabecinegro que proviene de la semillera de una palma que crece en toda la región del Pacífico ella crea bolsos, carteras y sombreros.

“Yo los eduqué a partir de este oficio”, dice con emoción Géminis. Gracias a este esfuerzo su hijo mayor es arquitecto, el otro es suboficial de ejército y las dos hijas son administradoras de empresa.

Aunque sus hijos tengan cada uno su carrera, ella reconoce que ellos le ayudan bastante con el diseño y la manufactura de los productos. “Ellos me han sabido retribuir muy bien. Cuando necesito cualquier cosa, inmediatamente me ayudan”.

“Yo no jugaba con muñecas, sino con hilos”

María Teresa Fernández  es una artesana que viene desde el municipio de Uribia en La Guajira. Logró conocer y pasar tiempo con su bisabuela, también llamada María Teresa, que fue la primera que le dio a conocer lo que era crear y tejer. “Yo no jugaba con muñecas, sino con hilos”, cuenta con una sonrisa en el rostro. Luego de la muerte de su bisabuela, fueron su abuela y madre las que continuaron con la enseñanza.

La inspiración para sus artesanías proviene de los colores vivos que observa en la naturaleza. Del mar, el desierto y los atardeceres vienen las imágenes que luego ella se encarga de plasmar con sus manos sobre las mochilas.

Aunque ahora el estilo de vida de muchos de los wayuu de las nuevas generaciones ha cambiado ya que pueden acceder a la educación superior, María Teresa mantiene cerca a sus seis hijos, cuatro mujeres y dos hombres. “Ellos me ayudan a hacer los cordones y los remates de las mochilas que yo vendo”.

Estas son solo tres historias de madres y artesanas que mantienen vivas sus tradiciones familiares. Como ellas hay muchas más que fabrican artesanías llenas de colores, vida y tradición. Ven a Expoartesano y conéctate con la memoria de Colombia.