Ilvania teje para preservar la tradición y el medio ambiente

3 julio, 2018
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Expoartesano

Aunque han pasado más de 60 años, María Ilvania Muñoz Molina todavía recuerda con lucidez cómo aprendió a tejer con Chin o Caña de Castilla en su natal Sutatenza, al oriente de Boyacá.

Tenía 10 años cuando sus padres y abuelos la iniciaron en esta tradición familiar. Primero con el armante, para el cual usaba la vena de la hoja de la huerta; y luego con el tejido, cuyo material era la calceta de la planta del plátano. Cuando dominó la técnica y sumó experiencia, empezó a tejer con Chin. Desde entonces no ha parado de hacerlo.

A sus 70 años, Ilvania dedica la mayor parte de su tiempo a las artesanías, produciendo todo tipo de canastos: para almacenar pan, huevos, legumbres, ropa, anchetas, mercados, entre otros. También pequeños joyeros y elementos decorativos.

Cuando no está en su taller, Ilvania impulsa el trabajo suyo y de sus colegas desde la institución que preside: la Corporación Arte y Cultura de Sutatenza, que congrega a 20 artesanos del municipio. Desde allí han podido ampliar el mercado de sus productos, que hoy se comercializan en diferentes regiones del país.

“Ha sido una experiencia muy bonita. Antes no teníamos la oportunidad de salir a conocer, a mostrar nuestros productos, pero desde que decidimos organizarnos hemos avanzado mucho”, contó Ilvania, quien ha expuesto sus productos en varias versiones de Expoartesano en Medellín, así como en Barranquilla y Bogotá.

Nuevos diseños
En 2008 -cuenta la artesana boyacense- los artesanos de Arte y Cultura empezaron a innovar en el diseño de los productos, con el propósito de ampliar más su mercado.

En esa transición ha sido clave el apoyo de instituciones como Artesanías de Colombia y la Corporación Autónoma Regional de Chivor, Corpochivor, que les han brindado capacitaciones, ayudado a establecer contactos, entre otras acciones que han dinamizado su trabajo.

Precisamente con Corpochivor avanzan en un proceso de sensibilización, fabricación y comercialización de canastos para ir mercar, los cuales promueven con el lema más canastos, menos bolsas. Una iniciativa que mantiene vivo el trabajo de los artesanos y de paso representa un aporte al cuidado del medio ambiente.

Ilvania no tiene hijos pero no por ello ha dejado de cumplir con su misión de enseñar su legado a las nuevas generaciones. En la Fundación Arte y Cultura, de Sutatenza, hay 16 mujeres, 4 hombres y decenas de hijos que han heredado sus conocimientos.

En esta novena versión de Expoartesano Ilvania ha llamado la atención con su típico atuendo boyacense, pero más con su actitud. Sus vestidos y delantales de colores, su sombrero en Chin, sus trenzas y alpargatas, pero sobre todo su amabilidad, dan cuenta de una mujer trabajadora, enamorada de lo que hace y convencida de que seguirá tejiendo canastas hasta el final de sus días.

A ella le complace saber que gracias al trabajo artesanal que ha desempeñado durante más de seis décadas, la tradición tejedora de Sutatenza sobrevivirá para seguir escribiendo la historia de todo un pueblo.