En un tejido, la vida

10 mayo, 2019
Publicado por
Expoartesano
  • Luz María Tisoy compartirá en Expoartesano sus creaciones, pero sobre todo su experiencia en la Casa Taller Inga Auaska, de Putumayo, donde transmite su conocimiento a las nuevas generaciones.

El chumbe es una larga tela que las mujeres del pueblo Inga, en Putumayo, utilizan en el vientre como símbolo de protección. Se dice que cada mujer escribe o narra en tejido su propia historia. Se teje verticalmente y se ciñe en el vientre de la mujer por ser este el lugar donde inicia la vida. Esta fue la primera artesanía que Luz María Tisoy Chasoy elaboró en su vida.

Tisoy, quien es artesana indígena, recuerda sentarse por horas a ver cómo sus abuelas, tías y padres iban tejiendo. En su casa y comunidad siempre ha sido costumbre transmitir este conocimiento de generación en generación. Para ellos, tejer es un acto de comunicar sus pensamientos, historia y tradición.

Desde entonces, ha dedicado 25 años a perfeccionar lo que hace y compartir sus saberes con otras personas de la comunidad indígena Inga. Hace 10 años empezó con la Casa Taller Inga Auaska, donde reúne a 22 personas de la comunidad Inga en Santiago de Putumayo.

La mayoría de personas que trabajan allí son madres cabeza de hogar que mediante el tejido en chaquira, telar y a mano crean todo tipo de artesanías como collares, gargantillas, tobilleras, manillas, pulseras, llaveros, aretes, anillos y prendedores. “El Taller Inga Auaska ha buscado tomar esa tradición e innovar en el diseño sin perder las raíces de nuestro pueblo”, afirma la artesana.

Luz María Tisoy también cuenta que junto a ella hay algunos jóvenes que se han interesado por aprender el oficio. “Ellos trabajan con nosotros en el taller y luego van a la universidad a continuar con su formación”.

Historias que se hilan
Cada creación cuenta una historia o representa algo para los indígenas donde el sincretismo de las tradiciones indígenas y de occidente están presentes. “El tejido en chaquira lo utilizamos como atavíos en nuestros trajes tradicionales y en las festividades como la Tupuncha, que es el comienzo del año nuevo para los Ingas, que se celebra antes del miércoles de ceniza”, dice Luz María.

Según su tradición, Auaska se transformó en las manillas y las gracias en los coloridos de los collares que hoy portan con orgullo.

Expoartesano significa una posibilidad de darse a conocer y tener otras salidas para el negocio. “Lo más importante es hacerse visible, acercarse a los clientes y tener la oportunidad de vender sus productos a otros lugares de Colombia y el mundo a los que uno no podría haber ido”, señala Luz María.

En estos 10 años que cumple la feria, la artesana de la comunidad Inga ha seguido ampliando el tejido de su vida y manteniendo viva una tradición de cientos de años que se transforma para mantenerse vigente.