Diego mantiene vivo el legado de Don Nico

6 julio, 2018
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Expoartesano

Diego Alonso Viviescas Gómez llegó desde Barichara, Santander, cargado de bejucos convertidos en artesanías. Y aunque en su stand Canastos Don Nico se ve acompañado sólo de canastos, él no viajó solo.

En sus productos, recuerdos y manos está el saber de su abuelo: Nicodemus Viviescas. La juventud con la que Diego empezó a hacer canastos contrasta con la edad a la que comenzó su abuelo Nico, quien descubrió el oficio casi que por accidente a los 78 años.

“Para una exposición del colegio mi hermana le dijo a mi abuelo que si podía hacer un canasto. Cuando lo hizo, él le dijo a mi hermana que había visto algo parecido para sembrar semillas de tabaco en su infancia”, relató Diego, a la vez que recordó que pese a las buenas intenciones, el resultado no fue el esperado.

Nicodemus era agricultor: sembraba árboles frutales y hacía cercas de piedra. Por eso lejos de desmotivarse, intentó un nuevo ejemplar. “Mi mamá le dijo que si podía hacer unas materas para la casa. Y una vecina las vio luego y le gustaron. Luego la primera producción que se sacó a la venta fue de diez canastos”, recordó el joven.

Diego recuerda que aprendió a crear este producto de la mano de su abuelo. Tal vez por eso lo lleva tanto en el corazón. “Él comenzó a hacer el primero, yo lo vi y me gustó. Empezamos a ver qué podíamos mejorar y así fue como lo hicimos”.

Una tradición que se mantiene

Los canastos que Diego y su familia producen son hechos con bejuco “Pedro Alejo”. “Un tipo de bejuco especial de la región porque cuando se corta, vuelve a retoñar y así no afectamos al medio ambiente. La mayoría de bejucos que se cortan, no vuelven a nacer”.

Así como la planta, Diego ha sabido volver a retoñar pese a que su abuelo ya no está. Don Nico murió el año pasado sobrepasando los 90 años. Hoy sus hijos y nietos continúan con la tradición que él inició.

“Yo muestro lo que fue mi abuelo al mundo, lo que él me enseñó. Le doy a la gente un poco de su esencia en los canastos. Él era la persona más feliz del mundo cuando le compraban sus productos”, dijo Diego con una sonrisa.

El esfuerzo de esta familia por dar a conocer sus productos no ha sido en vano. Sus creaciones han llegado hasta Europa y Estados Unidos.

En Expoartesano te esperan muchas artesanías con grandes historias como la de Diego y su abuelo Nico. Estaremos en Plaza Mayor hasta el 8 de julio para que te conectes con la belleza de tu origen.