Con cada hilada Jovita protege su tradición artesanal

10 mayo, 2019
Publicado por
Expoartesano

Normalmente los seres humanos utilizamos la vestimenta para cubrir nuestros cuerpos y resguardarnos del clima. Sin embargo, hay comunidades en las que un atuendo es símbolo de status y protección frente a lo externo.

 

Por ejemplo en la comunidad indígena Caimán Nuevo, de Necoclí, en la región del Urabá antioqueño, las prendas que tejen las mujeres reflejan su visión del mundo, así como su historia hilada por varias generaciones. Jovita González Santacruz es una de las líderes de ese grupo.

En el seno de su comunidad, estableció la Asociación de Mujeres Artesanas Indígenas con otras 15 madres que hacen artesanías de tejido en molas para fabricar cojines, bolsos, cosmetiqueras y otros productos de tapicería.

En Caimán Nuevo las mujeres se encargan del cuidado del hogar, de los hijos y de las artesanías; mientras los hombres se dedican a la siembra de plátano, yuca y aguacate, entre otros productos necesarios para la subsistencia. Entre la mañana y la tarde, cada día Jovita invierte unas seis horas de su tiempo para trabajar en sus tejidos.

De generación en generación

Todas las madres indígenas les enseñan a sus hijas a tejer molas cuando cumplen los seis años. Las mujeres se constituyen de este modo en guardianas y maestras de un saber artesanal que preservan de generación en generación.

Una a una, van uniendo las telas de popelina y el algodón hasta conformar las molas. Para continuar con esta labor ancestral de transmitir el conocimiento, Jovita le enseña a sus tres hijas para que la tradición no se pierda.

Ella recuerda cómo Cleotilde, su madre, le enseñaba el oficio en los ratos libres que le dejaban las labores del hogar. “Hacía unas molas muy lindas, de colores muy bonitos. Ahí fui aprendiendo también a hacer figuras geométricas y de animales”, relata la artesana. Una de las figuras que más utilizan es la del laberinto, que simboliza las salidas posibles a los conflictos de la vida.

En Caimán Nuevo es tradición que toda mujer desde los diez años teja su propia blusa. “Las molas simbolizan la protección del cuerpo de la mujer frente a las fuerzas negativas. La mujer indígena se viste a sí misma para cuidarse de los malos espíritus”, cuenta Jovita acerca de sus tejidos.

El trabajo de Jovita, además de ser artesana, es servir de puente entre la comunidad y los clientes. “Yo hablo español porque lo aprendí en la primaria. Entonces como la mayoría no entienden el idioma, me toca a mí traducirles a ellas para mirar cómo vamos a hacer las artesanías que nos piden”.

Esta tradición y el trabajo hecho por las mujeres de su comunidad es el que se muestra al mundo a través de Expoartesano desde el año 2015. “Me siento orgullosa de mis artesanías porque así le mostramos a la gente lo que sabemos hacer, todo lo bueno que tiene nuestra cultura y mantenemos vivo este legado”, concluye Jovita González.