Aura preserva la tradición Kankuama

19 junio, 2018
Publicado por
Expoartesano

 

  • Proviene de Atánquez, el bastión indígena de la etnia Kankuama, ubicada al norte de Valledupar.
  • Ella teje su historia y la de su comunidad en mochilas de fique, de lana, en chinchorros y bolsos.

Aura Rosa Montero habla pausado. Sin afanes. Lo hace con la tranquilidad que le da la experiencia, los 58 años que ha dedicado a la artesanía.

Ella continúa tejiendo sus artesanías en Atánquez, el bastión indígena de la etnia Kankuama, al norte de Valledupar, puerta de entrada de la mítica Sierra Nevada de Santa Marta.

En Atánquez las artesanías, la comida con olor a monte, la música y las danzas de chicote y gaita, preservan tradiciones milenarias de los kankuamo.

Una comunidad que sigue danzando y tejiendo para configurar su identidad y sobreponerse a la violencia que también los ha tocado.

Aura Rosa aporta al propósito que tienen como colectivo elaborando con sus manos mochilas de fique, de lana, chinchorros y bolsos.

Y como es consciente de su herencia y compromiso con las generaciones venideras, ha emprendido una labor pedagógica con los jóvenes de su comunidad, a quienes transmite el arte que ella aprendió de sus padres.

Eso la hace sonreír, le da serenidad y paz, pues su mayor anhelo hoy es que las nuevas generaciones conserven el arte kankuamo y preserven sus tradiciones como colectivo.

“Me dediqué al oficio desde pequeña como herencia de mis padres y ahora me dedico a enseñarle a los jóvenes y sus padres a tejer, a hilar; además trabajo con los docentes para que lo incorporen en sus colegios y se conserve nuestro arte”, dijo con emoción.

 Con su labor, Aura preserva un origen, una tradición, una historia. Cuando teje, perpetúa su legado y el de los suyos. Sus creaciones reflejan prácticas, costumbres, sabiduría y, sobre todo, el alma de toda una comunidad.

¡Escúchala y conéctate con tu origen!